Argentina | Buenos Aires | 05-08-2019

El basural a cielo abierto ocupa un predio de 21 hectáreas. Paraje Pavón, una amenaza que llega hasta el mar.

PARAJE PAVÓN, Buenos Aires.– Stella Maris Ianuzzi, de 74 años, levanta la manguera con la mano derecha y se dispone a llenar un balde. La izquierda la usa para ventilar y la agita con fuerza para hacer correr el aire. Ella hace una mueca en el instante en que abre la canilla: un gesto agrio, de bronca y desagrado. Es que cada vez que Ianuzzi abre la canilla, sale agua de color marrón y con olor a basura.

Para rastrear la fuente del olor a podrido en el agua hay que ir varios metros debajo de la canilla y cinco kilómetros al nordeste. Ahí están las napas subterráneas contaminadas por el basural a cielo abierto Pavón: un terreno de 21 hectáreas en General Lavalle, provincia de Buenos Aires, en donde hace más de 20 años que tiran y entierran toda la basura de ese municipio y del Partido de la Costa, sin ningún tipo de tratamiento previo. En promedio arrojan unas 100 toneladas por día y en verano llegan a las 300. El líquido de la basura se filtra a la tierra, contamina el agua de los vecinos y luego llega al mar, que se encuentra a solo 2000 metros de ahí.

“Yo hace 34 años que vivo en este lugar. Acá en verano no podés respirar, el olor a podrido te da ganas de vomitar. Cuando prenden fuego la basura, las ratas salen corriendo y hasta caminan por el techo de mi casa. La verdad, me da vergüenza contártelo”, dice Ianuzzi, que, indignada, se limpia las lágrimas con un pañuelo. “Yo no merezco vivir así, nadie merece vivir así: entre las ratas, la basura y con toda el agua contaminada”.

Si bien el basural Pavón está ubicado en el municipio de General Lavalle, el 95% de la basura proviene del Partido de la Costa, uno de los corredores turísticos más importantes de la Argentina, que recibe miles de visitantes todos los años. Es una franja de costa de 96 kilómetros de largo y 14 localidades. Entre las ciudades más importantes están San Bernardo del Tuyú, San Clemente del Tuyú, Mar de Ajó. El intendente es Juan Pablo de Jesús, del Frente de Todos, que gobierna desde 2007. Es el hijo de Juan de Jesús, que fue intendente del Partido de la Costa en cuatro oportunidades (1983-1987, 1987-1991, 1991-1995, 2003-2007).

El Pavón es uno de los 86 basurales de este tipo que hay en la provincia de Buenos Aires. Al ser un basural a cielo abierto y no un relleno sanitario, se convierte en un foco de contaminación que se esparce silenciosamente por medio del aire y el agua. Esto excede a los 6000 habitantes de General Lavalle, para convertirse en un problema ambiental para los 100.000 habitantes del Partido de la Costa y los turistas que llegan en masa todos los veranos y que usan elagua de red y se meten en el mar.

En General Lavalle hay una planta potabilizadora que provee a los vecinos de agua potable hasta que se agota el tanque. Ellos dicen que hasta que el tanque se vuelve a llenar, suelen cortar el agua y entonces tienen que recurrir alagua de pozo. Para regar las plantas o, como en el caso de Ianuzzi, la huerta de donde saca los vegetales que luego consume, ella no tiene otra opción que hacerlo con agua contaminada.

“Acá las napas están podridas y eso va a parar, también, a todo el Partido de la Costa. La gente de Lavalle y de la Costa tiene que comprar agua de bidón para lavarse los dientes. Eso, además, genera aún más plástico, que luego, por supuesto, termina acá, en el basural”, dice Máximo Mazzocco, fundador de Eco House, una asociación civil sin fines de lucro cuyo objetivo principal es promocionar el desarrollo sostenible. Ellos filmaron Buscando a las toninas, un documental que muestra la contaminación multifactorial en todo el Partido de la Costa y General Lavalle.

“Las ratas son gigantes, las gaviotas comen plástico y mueren en el mar, el agua es un asco, entre otras tantas cosas. Acá está todo mal”, explica Marcelo De Vita, de 54 años, vecino del Paraje Pavón. Mientras conversaba con la nacion desde la puerta del basural, un cuidador del lugar amenazaba con llamar a la policía. El tramo final hacia el Pavón es un camino de tierra por el que circulan los camiones de basura, muchos de ellos con la caja trasera abierta, por lo que suelen perder desechos en el camino hacia el lugar.

Al basural no es posible ingresar ya que es una propiedad privada. Solo con el dron de la nacion se pudo acceder a las imágenes de las pilas de basura que ahí se juntan. Son unas enormes montañas de colores gastados. Sus únicos escaladores son los operarios de las máquinas del basural y las ratas.

“Un basural a cielo abierto no es ignorancia, es un negocio de mala fe. Se sabe tanto sobre cómo evitar estos basurales que, si no se hace nada para solucionarlo, uno tiene que buscar un motivo distinto a la ignorancia”, explica Antonio Brailovsky, profesor de la UBA y del posgrado de Gestión Ambiental de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam). “El ciclo del agua incluye el agua que no se ve. Es decir, el agua subterránea que entra por la lluvia. A menudo, esa agua subterránea es la que abastece a la ciudad. Por lo que la relación entre el basural y el agua es directa”, agregó.

El predio adonde va a parar toda la basura está a nombre de Madaqui SA y lo explota la empresa Sopay SA. Ambas, a nombre de Alfredo Dávila, que fue contactado por la nacion, pero prefirió no hacer declaraciones.

A estas empresas les paga el Partido de la Costa, más allá de que funcionen sin la habilitación

del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). Esta es la entidad pública encargada de controlar que se cumplan las normas vigentes en lo relacionado con el cuidado del medio ambiente en la provincia de Buenos Aires.

“Formalmente nosotros deberíamos clausurar todos los basurales a cielo abierto. Pero si vos clausurás un lugar sin tener una alternativa, es clausurar un lugar con impacto ambiental para generar otro. Nosotros lo que hacemos es trabajar con los municipios para generar alternativas sustentables. Tratamos de acompañarlos para que logren esos cambios. Pero las agendas de trabajo las tienen que plantear los municipios”, explicó Javier Argilla, director provincial de Residuos del OPDS.

“El OPDS no juega a fondo. La ley 13.592, de gestión integral de residuos sólidos urbanos, obliga a cerrar los basurales a cielo abierto en los municipios. El OPDS no aprieta en el buen sentido a los municipios para que cumplan con las leyes”, dice Juan Ojeda, concejal de la agrupación partidaria A Toda Costa. “Cuando vos tenés un municipio que es cómplice –por el Partido de la Costa– y, muchas veces, autor de los crímenes ambientales, se hace muy difícil mejorar la situación, más allá de las denuncias que podamos hacer. Aparte, en el Concejo Deliberante tiene la mayoría el oficialismo, por lo que en la totalidad de los casos no prosperan los reclamos”, agregó.

Cuando se le consultó por qué no multan al Partido de la Costa o de General Lavalle por arrojar la basura ahí, Argilla respondió: “No los multamos porque preferimos que los recursos los inviertan en mejorar”.

“El OPDS nos está cargando. Algunos vecinos y yo hemos denunciado varias veces. ¿Sabés lo que hacen? Vienen hasta acá, el cuidador del basural no los deja entrar, porque es propiedad privada, y se dan media vuelta y se van”, dijo Alejandra Santa Cruz, de 51 años, vecina del Paraje Pavón.

Según un acta de inspección del 2 de agosto de 2017, a la que pudo acceder la nacion, las observaciones de las dos inspectoras del OPDS dicen lo siguiente: “En la recorrida por el predio no se percibieron olores a destacar […] Mientras recorríamos el predio se acercó el cuidador y nos requirió que nos retiráramos dado que es propiedad privada”.

Sobre esta cuestión, Mazzocco, de Eco House, entiende que es una situación sin sentido: “Acá tenemos a un privado poniéndose por encima de un organismo estatal. Es como no querer hacer la declaración de ingresos frente a la AFIP. Pero lo más absurdo es que inspeccionan algo que no está habilitado por ellos. La verdad, no se entiende qué es lo que hacen”.

intentó comunicarse la nacion con Juan Pablo de Jesús en repetidas oportunidades, como también se contactó con varios concejales de su partido. Ninguno quiso hacer declaraciones para esta nota.

Los vecinos de General Lavalle también apuntan contra la gestión de José Rodríguez Ponte, el intendente de General Lavalle. “La gestión de Ponte no hizo nada. Lo único que hizo fue firmar un convenio con el intendente De Jesús para trasladar el basural y hacer un relleno sanitario. Pero no avanzó, no tenemos noticias de que se haya avanzado para cumplir ese acuerdo”, afirmó Santa Cruz, vecina del lugar.

Rodríguez Ponte afirma que uno de sus principales objetivos como intendente es sacar este basural, pero que por parte del Partido de la Costa “no hay voluntad para impulsar un cambio”. Y agregó: “Yo asumí en 2015, esto ya estaba desde hace más de 20 años. Firmé un convenio con la Costa para reubicar el basural y llevarlo a un lugar con las condiciones necesarias para que sea compatible con el medio ambiente. Pero la Costa avanza a paso de tortuga. Este lugar ya parecen las sierras, pero de la basura”.

Al convenio que se refiere es un documento que ambos municipios firmaron en octubre pasado, en el que se comprometen a crear un “parque de sustentabilidad ambiental”. Allí funcionaría una planta de separación y reciclado de residuos y la disposición final de estos cumpliría con las normas del OPDS.

“Según la ley 25.916, de gestión de residuos sólidos urbanos, los municipios se tienen que hacer cargo de dichos desechos, aunque las intendencias muchas veces no tienen los recursos para hacerlo. Por eso desde el Estado se ofrecen, desde hace años, unas líneas de créditos destinadas a impulsar proyectos vinculados con el tratamiento de residuos”, dijo Federico Bordelois, coordinador de la Unidad Ejecutora Especial Temporaria de Residuos, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.

“Si el basural Pavón fuera una prioridad para el Partido de la Costa, deberían avanzar con algún tipo de proyecto. Yo busqué entre los proyectos e ideas iniciales de iniciativas de los últimos ocho años y no hay ni una nota de voluntad por parte de ese municipio”, agregó Bordelois.

Juan Pablo de Jesús anunció en su cuenta de Facebook el pasado 24 de junio que, luego de 12 años en el poder, dejará la intendencia. Ahora ocupa el primer lugar como candidato a diputado de la provincia de Buenos Aires por la quinta sección electoral. De este modo, competirá por un lugar en la Legislatura bonaerense por el Frente de Todos. En su lugar eligió como sucesor a Cristian Cardozo, que si gana los comicios heredará la tarea de trasladar el basural y luego sanear el lugar donde está ubicado actualmente.

La historia de los lunes 

Medio ambiente. Ubicado en General Lavalle, es uno de los 86 espacios que quedan en la provincia de Buenos Aires sin ningún tipo de manejo de los residuos; el 95% de los desechos provienen de las ciudades balnearias del Partido de la Costa, que generan 100 toneladas de desperdicios al año y 300 en verano.

La situación, en números

20 Años

Hace que funciona el basural a cielo abierto en el Paraje Pavón, en General Lavalle, un municipio que cuenta con

6000 habitantes, pero que recibe desechos de los

100.000 residente de todo el Partido de la Costa

100 Toneladas

Es el promedio de la cantidad de residuos que se arrojan allí o se entierran sin ningún tipo de tratamiento durante buena parte del año; en verano, esa cifra aumenta hasta 300 toneladas diarias por el turismo.

6 Kilómetros

Es la distancia que separa el basural a cielo abierto de la costa atlántica; las 21 hectáreas tienen ingreso por la continuación de la avenida San Martín, de Mar de Ajó, que desemboca en el mar.

FUENTE:
La Nación ( Argentina ) – Alejandro Horva