Un grupo de legisladores porteños reclamó al Gobierno de la Ciudad que informe sobre las conversaciones de Mauricio Macri con el gremio de Camioneros que lidera Hugo Moyano acerca de las indemnizaciones que reclaman los choferes de las empresas concesionarias de la recolección de residuos y que el jefe de Gobierno se habría comprometido a pagar.
En medio del debate abierto con el gobierno bonaerense por las 6.000 toneladas de basura que la Ciudad envía a diario al conurbano, la legisladora Claudia Neira (Buenos Aires Para Todos) presentó además un proyecto para que se haga efectiva la obligación de separar residuos sólidos y húmedos para 11.000 empresas y comercios que aún no lo hacen.
En el proyecto, Neira propone la creación de un ente metropolitano para el manejo de los residuos y la reformulación integral de las concesiones, con más peso para la “contenerización” fuera de los domicilios y un programa gradual para forzar mediante incentivos la separación de residuos en hogares y comercios. Además, plantea rescindir las concesiones y avanzar hacia un sistema público de recolección.
Junto con el del transporte público, el tema de la basura cruza las tres jurisdicciones del área metropolitana: Nación, provincia y Ciudad. Pero además tiene como actores clave a los tres principales jugadores de la arena política además de Cristina Kirchner: Mauricio Macri, Daniel Scioli y Hugo Moyano.
Por eso los bloques mayoritarios no se ponen de acuerdo frente a una crisis que volvió a despuntar con los últimos conflictos en el Ceamse y la paritaria de los choferes de camiones.
El proyecto de la legisladora del partido de Claudio Lozano apunta a obligar a las empresas y comercios no sólo a separar los residuos sino a entregar los reciclables a las cooperativas de recuperadores urbanos que empezaron a organizarse durante lo más duro de la crisis del 2001-2002, cuando florecieron los cartoneros.
Según un informe del despacho de Neira, esos “grandes generadores de basura” explican un tercio de los residuos que se entierran a diario en el Ceamse provenientes de la Capital.
Y a pesar de que desde hace años rige una obligación para que se inscriban en un registro oficial porteño, en esa lista sólo hay 62 establecimientos, en su mayoría hoteles de cuatro y cinco estrellas.
La bancada de Neira también apunta a que los comercios e industrias paguen por la basura que generan. “La responsabilidad de los generadores tiene que implicar el traslado a los centros verdes de los materiales que pueden ser recuperados y el envío, por cuenta propia, a los rellenos sanitarios de lo que no pueda ser valorizados”, dice el informe.
FUENTE:
BAE (Argentina) 20-06-12
