Mañana, a partir de las 18 horas, Ecocentro Puerto Madryn presenta una nueva alternativa cultural para la ciudad. Se inaugura la exposición fotográfica “Uno” de Laura Ferro y a esta muestra se suma a la “Huella Ecológica 2” de Gaby Herbstein con ilustraciones de Pablo Bernasconi.
El Ecocentro apuesta a la presentación de artistas con profunda relación con la región para que tengan un espacio destinado a la difusión de sus obras. En esta oportunidad, se ha invitado a la fotógrafa Laura Ferro con su obra Uno.
Esta muestra busca transmitirle al espectador la inmensidad de la Patagonia, su inmensidad captada en cada una de las fotos, lo puro, natural e inalterable de su paisaje, todo ello en relación con el ser humano. La intención de esta selección de fotos fue incluir al hombre desde un lugar de contemplación de lo natural, en el cual pueda sentirse uno con la naturaleza y no separado de ella; como un medio de conexión con lo más profundo de uno mismo, que posibilite una nueva conciencia del medio ambiente, conciencia de lo que somos y de lo que formamos parte.
“De alguna manera la postura del hombre en mis fotografías es la misma que el fotógrafo tiene al tomar prestada una imagen del mundo. Es un espejo de mi persona reflejado en el otro y capturado en estas imágenes”, afirma la autora.
Huella Ecológica 2
En esta nueva edición 2011, la Campaña de la Fundación Azara presenta Huella Ecológica 2 que aborda la problemática de la basura. El objetivo es reflexionar sobre el problema de la basura y la importancia de reciclar y reutilizar la mayor cantidad de desechos generados.
Este año, la fotógrafa Gaby Herbstein convocó al diseñador gráfico Pablo Bernasconi, especialista en metáforas visuales, para realizar una serie de doce ilustraciones referidas al concepto de su nuevo trabajo. Esta edición agrega una nueva perspectiva porque, según su autora, “está alineada con el concepto de manos a la obra. El foco de la muestra está puesto en nuestro futuro, en los chicos a quienes les vamos a dejar el planeta”. Son los niños los grandes protagonistas del calendario, en el cual se creó un mundo post-apocalíptico “donde lo único que queda es la basura y son los niños, nuestros hijos, quienes lo reciben y de alguna manera, lo doman”, aseguró Pablo Bernasconi.
FUENTE:
Diario Jornada de Chubut (Argentina) 08-09-11
