Argentina | La Pampa | 22-08-2017

En General Pico, una importante cantidad de bolsas de basura apareció acumulada en la intersección de las calles 5 y 116 bis, en la vereda sur del predio de la Facultad de Ciencias Veterinarias. Conflicto con el consorcio del barrio Malvinas Argentinas.

La aparición de un basural a cielo abierto en uno de los laterales del predio de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Pampa el último fin de semana causó sorpresa y preocupación. Además del peligro que significa el foco de contaminación por sí, los desperdicios se encuentran a metros del Laboratorio de Calidad de Alimentos de esta ciudad. La problemática presuntamente se desató por un nuevo conflicto entre los vecinos del barrio Malvinas Argentinas y el consorcio que tiene a su cargo varios servicios, entre ellos la recolección de residuos.

En la mañana de ayer apareció una importante cantidad de bolsas de basura acumuladas en la intersección de las calles 5 y 116 bis, en la vereda sur del predio que la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNLPam tiene en General Pico. Los desperdicios de varios días, arrojados por vecinos del barrio Malvinas, se encuentran a escasos metros de las instalaciones del Laboratorio de Calidad de Alimentos, lo que presupone un peligro latente de infección y contaminación del lugar.

Según la información recopilada por este medio, el basural a cielo abierto se generó tras un supuesto conflicto que los trabajadores de recolección de basura mantienen con el Consorcio que tiene a cargo la prestación de varios servicios dentro de la populosa barriada. Como se trata de un barrio construido bajo el régimen de propiedad horizontal, son los empleados del consorcio quienes deben recoger las bolsas que son descartadas en cada edificio, para luego trasladarlas hasta la vía pública, donde finalmente sean recogidas por el personal de Servicios Públicos de la Municipalidad.

Una deuda de aproximadamente 400.000 pesos generó la interrupción del servicio, por lo que los ciudadanos decidieron deshacerse por su propia cuenta de los desperdicios, arrojándolos irresponsablemente en la vía pública y sin tener en cuenta los perjuicios que esto puede generar en una entidad que debe cumplir con determinados estándares de salubridad e higiene.

Conflictivo

Esta no es la primera vez que se produce una situación de este tipo, ya que conflictos anteriores también generaron respuestas similares de los habitantes del barrio.

La relación entre los vecinos y el Consorcio tampoco es la mejor. Numerosas quejas se escucharon en los últimos años y las oficinas de la entidad sufrieron un incendio intencional en el 2015.

FUENTE:
El Diario de La Pampa ( Argentina )