
Avanza la ley sobre plásticos de Nueva York en medio del debate sobre el “reciclaje químico”.
Fuente: Waste Advantage
Nota original (ingles) https://insideclimatenews.org/news/14052026/new-york-plastics-bill-advances/.
La legislación destinada a reducir los residuos plásticos en la ciudad de Nueva York avanza en la asamblea legislativa en medio de un polémico debate sobre el reciclaje químico. Si se aprueba, Nueva York contaría con uno de los controles más estrictos del país en materia de envases de plástico y podría reducir la cantidad de envases no reciclables en el estado en un 30 % durante los próximos 12 años. Además, obligaría a los fabricantes de envases a financiar las iniciativas de reciclaje y disposición de residuos.
El proyecto de ley, Ley de Reducción de Envases e Infraestructura para el Reciclaje, quedó estancado durante las dos sesiones legislativas anteriores. Uno de los puntos conflictivos para los productores de plásticos es el reciclaje químico, un término genérico que engloba diversos procesos que utilizan calor, presión y productos químicos para descomponer los plásticos una vez que han sido utilizados.
Según la ley, el reciclaje químico no se clasificaría como reciclaje, a pesar de su nombre, para gran consternación de organizaciones como el American Chemistry Council, una asociación comercial que representa a los productores de envases de plástico.
Para leer la noticia completa, visite https://insideclimatenews.org/news/14052026/new-york-plastics-bill-advances/.
Autora: Lauren Dalban, Inside Climate News
Traducción: Soledad Garavelli ARS- Miembro Nacional de ISWA en Argentina solgaravelli@gmail.com
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Avanza la ley sobre plásticos de Nueva York en medio del debate sobre el “reciclaje químico”.
Los ambientalistas y algunos legisladores estatales afirman que el proceso genera más daño que beneficio. Los fabricantes de plásticos se oponen.
Defensores del medio ambiente se unen a legisladores estatales y profesionales sanitarios para reclamar la aprobación de la Ley de Reducción de Envases e Infraestructura de Reciclaje este lunes en Albany, Nueva York. Crédito: Will Waldron/Albany Times Union vía Getty Images
La legislación destinada a reducir los residuos plásticos en la ciudad de Nueva York avanza en la asamblea legislativa en medio de un polémico debate sobre el reciclaje químico. Si se aprueba, Nueva York contaría con uno de los controles más estrictos del país en materia de envases de plástico y podría reducir la cantidad de envases no reciclables en el estado en un 30 % durante los próximos 12 años. Además, obligaría a los fabricantes de envases a financiar las iniciativas de reciclaje y disposición de residuos.
El proyecto de ley, Ley de Reducción de Envases e Infraestructura para el Reciclaje, quedó estancado durante las dos sesiones legislativas anteriores. Uno de los puntos conflictivos para los productores de plásticos es el reciclaje químico, un término genérico que engloba diversos procesos que utilizan calor, presión y productos químicos para descomponer los plásticos una vez que han sido utilizados.
Según la ley, el reciclaje químico no se clasificaría como reciclaje, a pesar de su nombre, para gran consternación de organizaciones como el American Chemistry Council, una asociación comercial que representa a los productores de envases de plástico.
“Es como un gigantesco monstruo contaminante dondequiera que vaya”, afirmó el senador estatal Pete Harckham, uno de los copatrocinadores del proyecto de ley, refiriéndose al reciclaje químico. “Ese ha sido uno de los principales obstáculos”.
En un memorándum de 2025, el Consejo Americano de Química, junto con representantes empresariales y productores de plásticos como ExxonMobil, afirmó que las reducciones obligatorias de envases son “irrazonables” y que el proyecto de ley excluye “de forma inadecuada” el reciclaje químico. El consejo se negó a responder a las preguntas de Inside Climate News.
El reciclaje químico, también denominado “reciclaje avanzado”, se diferencia del reciclaje mecánico, que tritura el plástico usado en pequeños gránulos y los reutiliza en nuevos envases. La mayor parte del reciclaje químico en Estados Unidos descompone el plástico mediante pirólisis, un proceso que consume mucha energía y se lleva a cabo a altas temperaturas, y que produce aceite y componentes químicos para fabricar nuevos plásticos.
También puede generar toneladas de lo que la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por su sigla en ingles) denomina “residuos peligrosos”, es decir, residuos que pueden ser perjudiciales para la salud humana o el Ambiente. Judith Enck, exadministradora regional de la EPA y actual presidenta de la organización sin ánimo de lucro Beyond Plastics, dedicada a la producción de plásticos y la contaminación, afirmó que el proceso no genera mucho plástico nuevo.
Aunque el proyecto de ley se enfrenta a una ardua batalla en las últimas tres semanas y media de esta sesión, los grupos de presión seguirán defendiendo el reciclaje químico en la legislación, a pesar de que se trata de una línea crítica para los ecologistas, señaló Harckham.
¿Es realmente reciclaje?
Alrededor del 15 % de los residuos sólidos urbanos de Nueva York son plásticos. En 2022, un estudio reveló que menos del 10 % de los residuos plásticos procedían de material reciclado. Además, el plástico se degrada al reutilizarse, lo que significa que no puede reciclarse infinitamente como el vidrio o el metal.
Reciclar el plástico es complicado, afirma Helene Wiesinger, química y responsable de comunicación científica del Food Packaging Forum, una organización sin fines de lucro dedicada a la investigación sobre envases alimentarios. Wiesinger estudia el reciclaje de plástico en Suiza.
Aunque la industria promociona el reciclaje químico como una solución porque permite descomponer los plásticos y reutilizar sus componentes básicos, según Wiesinger, esto no siempre es posible. Algunas de estas sustancias químicas presentes en el plástico “no se descomponen”, y gran parte de ellas acaba quemándose como combustible.
Las pocas plantas de reciclaje químico que hay en Estados Unidos suelen utilizar la pirólisis. Veena Singla, científica sénior del Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales que estudia el reciclaje químico, afirma que la pirólisis suele ser ineficaz. Consume mucha energía, requiere un calor extremo y produce relativamente pocos componentes utilizables para nuevos plásticos, explica. La pirólisis también produce un aceite a partir del plástico, que luego puede utilizarse como combustible, aunque a menudo debe diluirse con combustibles fósiles para ser eficaz, añade Singla.
Vista del complejo petroquímico de ExxonMobil en Baytown, cerca de Houston, donde la empresa ha instalado una planta de reciclaje químico de residuos plásticos. Crédito: Carlos Chávez/CBS News
Una demanda presentada en 2024 por el fiscal general de California contra una planta de reciclaje químico basada en la pirólisis, que aún está pendiente de resolución, sostiene que solo el 8 % de los residuos plásticos que se aceptan en ella se transforma en materia prima para fabricar plástico nuevo.
Los documentos de la EPA muestran que la docena aproximada de plantas de reciclaje químico repartidas por todo el país están clasificadas como “generadoras de grandes cantidades de residuos peligrosos”. Estos residuos peligrosos suelen contener benceno, una sustancia química que puede provocar ciertos tipos de cáncer y afectar negativamente a la médula ósea, que produce glóbulos rojos.
Alterra Energy, una planta de reciclaje químico de Akron (Ohio), liberó 130 libras de benceno a la atmósfera a través de tuberías o chimeneas en 2024, según informó la empresa a la EPA. El año anterior, informó de que había enviado 60 toneladas de benceno —el peso acumulado de unos 27 automóviles— para su incineración fuera de las instalaciones.
Alterra Energy no respondió a las consultas públicas.
Las instalaciones, reguladas por múltiples programas de la EPA, están clasificadas como instalaciones de incineración en virtud de la Ley de Aire Limpio. Pero la administración Trump ha propuesto una norma para cambiar eso.
En un reciente artículo de opinión publicado en The Hill, el administrador de la EPA, Lee Zeldin, escribió que esta agencia tomará medidas para clasificar la pirólisis como actividad manufacturera, lo que limitaría las regulaciones sobre contaminación a las que estarían sujetas las instalaciones.
Enck, defensora del proyecto de ley sobre plásticos de Nueva York, afirmó que espera que se lleguen a “concesiones significativas” para aprobar el proyecto, pero argumentó que el reciclaje químico no debería ser una de ellas.
El año pasado, el proyecto de ley fue aprobado por el Senado estatal, pero nunca llegó al pleno de la Asamblea. Si este año se aprueba en ambas cámaras, deberá superar un último obstáculo: la gobernadora Kathy Hochul podría vetarlo o enmendarlo mediante un acuerdo informal con los patrocinadores del proyecto.
Hochul recurre a ese proceso de “enmienda de capítulo” en uno de cada siete proyectos de ley de media, según informa New York Focus. A Enck le preocupa que el proyecto de ley sobre plásticos pueda verse diluido de esa manera.
Cuando se le preguntó sobre esta posibilidad, Harckham dijo: “Se puede transigir en cuestiones de detalle, pero no en los valores”.
El proyecto de ley también prohíbe ciertos productos químicos tóxicos en los envases de plástico, como los PFAS, también conocidos como “productos químicos eternos”. El equipo de Harckham señaló que las recientes enmiendas legislativas al proyecto de ley eliminaron algunos productos químicos tóxicos de la lista de sustancias prohibidas y ampliaron los plazos para el cumplimiento del nuevo programa y los requisitos de reciclaje.
El proyecto de ley es «fundamental para la estrategia de gestión de residuos de Nueva York y nuestra estrategia climática», afirmó Harckham.
Traducido por: Soledad Garavelli ARS- Miembro Nacional de ISWA en Argentina(solgaravelli@gmail.com)
Fuente: Waste Advantage
Nota original (ingles) https://insideclimatenews.org/news/14052026/new-york-plastics-bill-advances/.
